La madera de roble se caracteriza por la resistencia en su moldura, así mismo; es resistente a la humedad (lo que impide que se filtre el agua), uno de los mayores problemas en las maderas. También se distingue por su dureza, peso y sobre todo su estilo pues dan un toque decorativo desde lo clásico hasta lo moderno; este tipo de madera puede ser usado en muebles, pero también en el piso, las escaleras, parte de la cocina, puertas y hasta en construcción de los navíos, así como en la cubas y toneles para la calidad del vino, entre otras cosas.

 

Sea cual sea el uso que le demos, la madera de roble es muy atractiva y podemos encontrar gran variedad. Existen dos especies particulares, el primero es el roble blanco el cual produce una madera exterior de color blanco que conforme se llega al centro su color se va obscureciendo, obteniendo tonalidades grisáceas y marrones; el segundo a diferencia del primero se presenta en colores rojizos al acercarnos al duramen, pero mostrándose en un todo marrón claro en el exterior.

La textura es gruesa y de superficie porosa, sin embargo; puede obtener acabados únicos al modificar su apariencia con algún recubrimiento agregando los contrastes de color que pueden darse. Las vetas de la madera de roble a diferencia del encino suelen ser abiertas y largas, en ocasiones pueden verse remolinos o particiones lo que crean un diseño característico.

Consulta con tu arquitecto y descubre los beneficios que puede tener ésta madera en la construcción de tu hogar.

 

 

 

 

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“Espacios a tu medida”

 

 

Autor: Fernanda Montañez