El cedro se encuentra principalmente en los bosques húmedos del continente americano y se caracteriza por su agradable aroma. La madera del cedro va desde el color rojizo hasta el moreno claro y varía estructuralmente de acuerdo a la zona de procedencia, sin embargo; independientemente de su origen es excelente para la ebanistería (producción de carpintería más elaborada) y la construcción.

La madera de cedro es resistente, durable y liviana, mucho más que el pino y la caoba, es fácil de trabajar, seca rápidamente sin deformarse o cuartearse. Mantiene sus características a pesar de ser trabajada, es decir; conserva su color, grano, resistencia y olor peculiar.

La corteza del cedro es de color pardo-grisáceo y con un brillo agradable, sin embargo, la madera muestra un cambio gradual entre la albura y duramen, la albura tiene vetas amarillo claro y pardo grisáceo pronunciadas, y el duramen una coloración grisácea pardo rojiza. Recordemos que los colores pueden variar, las principales tonalidades en el cedro es la blanca, la rojiza y la natural.

Entre las cualidades que tiene éste tipo de madera están, soportar hongos, putrefacción y humedad lo cual la hace una madera capacitada para ofrecer cualquier tipo de manufactura, prestándose además a cualquier condición ambiental. En general puede usarse para la construcción del hogar, por ejemplo, en la creación de closets, donde es conveniente no laquearla para que mantenga su agradable olor a bosque.

Consulta tus dudas y las opciones en la utilización de maderas con tu arquitecto.

CASSAPLAN

“Espacios a tu medida”

 

 

 

Autor: Fernanda Montañez