En artículos anteriores mencionábamos algunos tipos de madera que pueden utilizarse para la construcción de tu hogar, por lo cual nos parece importante informarte de las maderas que son más resistentes, así como también de los productos que pueden emplearse para que la madera de tu elección tenga más durabilidad.

 

La madera es un material orgánico que puede ser atacado por agentes degradadores, como lo son las termitas, sin embargo; su resistencia puede ser variable. Existen tipos de maderas que son más blandas o de sabores agradables lo que ayuda a que sean un “blanco fácil” para estas especies, sin embargo; hay maderas que naturalmente son bastante resistentes, por ejemplo; el cedro, la parota y la secoya (ésta última se usa con frecuencia en proyectos al aire libre debido a su resistencia a la putrefacción). Recordemos que el cedro tiene un sabor desagradable (ácido) así como también la parota, lo que evita que las termitas lo consuman. Algunas de las maderas nativas de Malasia y Hawái son tóxicas para las termitas subterráneas evitando que sean consumidas por las mismas.

 La madera tiene una durabilidad natural, pero es importante tratarla con el empleo de protectores que ayuden a que su duración sea mayor y evite que el contacto con cierto tipo de agentes la destruya. La madera tratada a presión (se usan ciclos de presión al vacío, donde un conservante especial se incrusta en los poros de la madera) es resistente a los insectos y al desgaste, y dura más tiempo que la madera no tratada. Otra opción es la madera y materiales compuestos de plástico que son impermeables a los insectos y no se deforman o pudren.

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Autor: Fernanda Montañez